LUIS CATENA AL ESTILO DE UN PREPARADOR

AL ESTILO DE UN PREPARADOR

Elegante, sociable y con entretenidas historias para contar, así es Luis Catena, preparador por ya cerca de 45 años, una labor que desarrolla con la más absoluta pasión. Entrega, profesionalismo y, por supuesto, esa dosis exacta que permite domar y entrenar a un ejemplar, lo han llevado a convertirse en un destacado personaje en el Valparaíso Sporting.

Día de carrera. Luis Catena se viste con su mejor traje y con una elegancia única deslumbra por su estilo. Su figura no pasa desapercibida y, desde el salón del directorio, observa las carreras, registrando el desempeño de aquellos caballos que tiene a su cargo.

Llegó a vivir al Valparaíso Sporting hace unos 3 años atrás por “circunstancias de la vida”, como él dice.  En su acogedora morada, cada rincón refleja lo que es su actividad y parte de lo que es su historia vinculada a la hípica.

 Cada mañana parte al alba rumbo a los corrales a desempeñar lo que él ama hacer: entrenar a sus caballos. En la actualidad están bajo su responsabilidad 35 ejemplares y desde el sector donde está “La Betina”, ex casa que sirvió de instalación para el Paperchase, entrena concentrado  100 % en su actividad. 

Su primera parte de la mañana culmina a eso de las 11:00 horas para luego dar paso al tema de la revisión del herraje, pues que esto es fundamental no tan solo para el rendimiento del caballo, sino también para evitar lesiones y algún contratiempo que pueda afectar su salud.

Su vínculo con el Valparaíso Sporting comenzó a gestarse en el año 1993. “Todo se inició  cuando llegué invitado por dos turfman, Guillermo Castro e Ildefonso Molina, que en ese entonces era vicepresidente del Sporting.  Se conformó un haras, que aunque era de pequeño tamaño, sacó ejemplares que ganaron. En su oportunidad me pidieron hacerme cargo de la preparación de los caballos. Para mí el proceso de esperar hasta que el portillo estuviera en condiciones de debutar era un poco largo y eso me ponía ansioso. Así que pedí permiso, y una vez que tuve la patente, los traía a entrenar al Valparaíso Sporting. Fue así como comencé a vincularme con esta institución y desde acá no me moví más”.

ENTREGA A TODA PRUEBA

Luis Catena explica que su profesión se fue perfeccionando a partir de su experiencia a lo largo de los años. “Pero estos bribones nunca me dejan de sorprender y siempre te salen con algo de lo que tienes que aprender”, señala en alusión a los caballos.

Ya son 1.000 carreras las que Luis Catena tiene en su bitácora de trabajo, cada una de las cuales tiene detalladamente registrada en un libro que amablemente abre para indicarnos cómo es la manera que tiene de planificar su labor. “Acá voy anotando cómo se comportó cada caballo, qué entrenamiento realizó y cómo lo hizo. Este es un libro que  uso desde que partí acá”. En efecto se trata de un archivo de varias hojas que con el tiempo, sin duda, se convertirá en un valioso registro histórico.

Luis ha desarrollado conocimiento en diferentes áreas. Ha debido aprender desde cómo herrar hasta temas relacionados con el ámbito veterinario.  “La práctica me ha llevado a aprender lo cual es muy positivo, ya que te permite visualizar y trabajar en conjunto con las personas a cargo. De esta manera previenes que el caballo sufra algún inconveniente  y trabajas para que su rendimiento sea el óptimo”.

“Se deben manejar diferentes variables y eso puede marcar una importante diferencia en los resultados  finales. El proceso de preparación se inicia con la doma, luego se hace un trabajo gradual de trote y galopes hasta que llegan a debutar. Diariamente el tipo de entrenamiento va a variar dependiendo de lo que se deba hacer con cada caballo. Esta es una tarea que se efectúa diariamente”.

De esta manera y con su particular estilo, Luis Catena va relatando los episodios que los trajeron hasta el Valparaíso Sporting, ese lugar que no solo lo albergó, sino que también le dio espacio para dar rienda suelta a eso que él mismo llama su “locura equina”.

Años de trayectoria, de entrega y profesionalismo,  lo han llevado a vincularse con propietarios, directores y personas relacionadas con este hipódromo. Su acento trasandino no pasa desapercibido, menos aún su elegante look. Así es Luis Catena, un hombre tan sencillo como sofisticado a la vez. Un argentino que llegó a Chile movido por su pasión hípica, pasión que permanece inalterable hasta el día de hoy.

Theme developed by TouchSize - Premium WordPress Themes and Websites